Para muchos recicladores, sus animales de compañía son más que mascotas: son familia, apoyo emocional y compañeros inseparables durante las largas jornadas. Gracias a los Centros Temporales de Acopio y Separación (CTAS), liderados por la UAESP, hoy también ellos cuentan con un espacio donde descansar mientras sus dueños separan materiales.
En las calles de Bogotá, entre carretas, bolsas y el ir y venir de los recicladores, hay una presencia silenciosa pero constante: la de los animales que los acompañan. Perros que recorren los barrios junto a sus dueños, compartiendo el cansancio, la lluvia y el sol. Ellos también son parte de esta historia.
Para dignificar la labor de los carreteros y recicladores, el Distrito implementó los Centros Temporales de Acopio y Separación (CTAS), una estrategia liderada por la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP). Estos espacios no solo buscan mejorar las condiciones de trabajo y organización del material aprovechable, sino también transformar la manera en que la ciudad entiende y valora el oficio del reciclaje.
En los CTAS, los recicladores encuentran un lugar limpio, iluminado y seguro donde pueden clasificar los residuos bajo techo. A su lado, sus compañeros de cuatro patas descansan tranquilos, vigilantes, sabiendo que por unas horas su dueño no tendrá que preocuparse por la lluvia ni el peligro de la calle. Allí, ambos encuentran algo que durante años fue escaso: tranquilidad y dignidad.
Pero estos centros son mucho más que bodegas. En ellos se desarrollan jornadas de salud, vacunación, aseo y atención social, tanto para los recicladores como para sus animales de compañía. En cada historia que nace dentro de los CTAS se cruzan la solidaridad, el trabajo y el afecto. Porque cuidar a quienes cuidan el ambiente también significa proteger a los seres que los acompañan en su misión diaria.
Los resultados hablan por sí solos. Entre enero y septiembre de 2025, los CTAS han registrado más de 15.777 asistencias y beneficiado a 880 carreteros únicos, quienes hoy trabajan en condiciones más seguras y organizadas. En promedio, 350 carreteros al mes dejaron de hacerlo en el espacio público para integrarse a esta red de centros. De manera histórica, entre 2024 y 2025, más de 1.200 carreteros han hecho uso de estos espacios.
Actualmente, Bogotá cuenta con cinco Centros Temporales de Acopio y Separación, ubicados en:
• Kennedy (María Paz) – DG 38 S 81 G 66.
Horario: lunes a sábado de 7:00 a. m. a 3:00 p. m.
• Los Mártires (Samper Mendoza) – Cl. 21 # 18A–59.
Horario: lunes a sábado de 7:00 a. m. a 10:00 p. m.
• Los Mártires (Santafé) – Cl. 21 # 14–89.
Horario: lunes a sábado de 7:00 a. m. a 10:00 p. m.
• Barrios Unidos (11 de Noviembre) – Calle 73 # 29B–20.
Horario: lunes, miércoles y viernes 24 h; martes, jueves de 7:00 a. m. a 3:00 p. m. y de 9:00 p. m. a 7:00 a. m. Y sábados de 7:00 am a 3:00 pm
• Usaquén (Las Orquídeas) – Calle 163A # 19A–85.
Horario: lunes, miércoles y viernes 24 h; martes, jueves y sábado de 7:00 a. m. a 3:00 p. m. y de 9:00 p. m. a 7:00 a. m.
Cada uno de estos espacios cuenta con baños, lavamanos y contenedores para disposición de los residuos Ordinarios, garantizando condiciones de orden, limpieza y bienestar para todos.
“En los CTAS no solo se cuida el ambiente, también se cuidan las historias de vida que lo sostienen”, afirmó Yira Bolaños, la subdirectora de Aprovechamiento de la UAESP.
De esta manera, la UAESP reafirma su compromiso con la dignificación de la labor de los recicladores carreteros, y con el respeto hacia los animales que los acompañan.
Porque en cada carreta que se mueve por Bogotá hay una historia de lealtad, esfuerzo y esperanza. Y porque cuidar de ellos —de los recicladores y de sus amigos peludos— también es cuidar de una ciudad más limpia, solidaria y sostenible.