Con un mensaje de empatía y reconocimiento, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) destacó la labor de los ayudantes de recolección en la ciudad, recordando que detrás de cada uniforme hay historias de esfuerzo y compromiso, y reafirmando su responsabilidad de garantizar un servicio público de aseo continuo, eficiente y con enfoque humano para Bogotá.
17 de enero de 2026, Bogotá D. C. — A través de las redes sociales, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) compartió una experiencia que invita a la reflexión: ponerse en los zapatos de un ayudante de recolección de residuos. Este ejercicio permitió visibilizar que detrás de cada uniforme hay una historia, un ser humano y una familia, y ha tocado fibras profundas al evidenciar la realidad que viven muchos de quienes, con esfuerzo y dignidad, trabajan día a día por mantener la ciudad más limpia y saludable.
Los cerca de 5.000 operarios de aseo no solo se encargan de la recolección de residuos; con su labor silenciosa sostienen el bienestar colectivo de Bogotá. Son madrugadores incansables, comprometidos y ciudadanos que merecen reconocimiento y respeto.
Para la prestación del servicio público de aseo, Bogotá cuenta con más de 1.400 microrutas destinadas a la recolección de residuos provenientes de distintas actividades, como los residuos domiciliarios, el barrido y limpieza de vías y espacios públicos, el corte de césped y la poda de árboles. Cada una de estas microrutas tiene su propia frecuencia de atención y, en el caso de la recolección de residuos domiciliarios, el servicio se presta con una frecuencia mínima de tres veces por semana, garantizando así la continuidad y eficiencia del sistema.